Decíamos en notas anteriores que el Yoga nos ayuda a estar presentes, a habitarnos a nosotros mismos, a ser más conscientes.
¿Para que me sirve esto? Entre otras cosas para que la mente no vaya como un caballo desbocado pensando, para que no terminemos diciendo y haciendo cosas por impulso, sufriendo luego las consecuencias de ello, claro.
Al estar presente, atenta, hay una parte de mi que está “despierta” cuando algo sucede, que me avisa de cómo puede terminar la situación si sigo por ese camino. Esto me ayuda entonces, a poder pensar mejor las cosas antes de actuar y elegir otra alternativa.
¿Que tiene que ver Yoga con la alimentación? Sencillo, el aumento de la conciencia beneficia todas las áreas de mi vida. Por ejemplo, supongamos que comí algo que me cayó “mal” o pesado, al estar consciente, comienzo a registrar que ese tipo de alimento no me hace bien. Muchos alimentos aunque tengan una buena calidad nutricional, según el organismo de quien lo consume pueden generar malestar. Entonces la consciencia en ese caso me ayuda a reconocer que ese alimento no es para mí y ante la próxima ocasión que lo tenga cerca, elegiré si consumirlo o no.
¿Cuantas veces estamos queriendo cuidarnos o bajar de peso y caemos en la tentación que después nos trae culpa, angustia, enojo o frustración? Ante esa situación la consciencia despierta te recuerda tu objetivo, tu deseo y lo mal que te sentís después, por ese pequeño momento de “placer”.
El Yoga me ayuda a conocerme y podré registrar el porqué de mi desorden con la comida, si comía por ansiedad, por depresión, por aburrimiento, etc, me ayudará a aprender a manejar esas emociones, calmarlas y encontrar nuevas formas de comportamiento. Si sólo nos “obligamos” a comer lo sano, en una dieta del momento, sin trabajar todo lo que nos pasa en esta relación con la comida terminaremos frustrándonos, subiendo y bajando de peso, probando miles de dietas y ninguna terminará de dar resultado.
El cambio siempre debe ser desde adentro, progresivo, con voluntad y autoamor para revertir los mecanismos aprendidos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario