lunes, 9 de enero de 2017

¿Donde está la paz?

Espiritualizando la vida.

Esta es una palabra que quienes han hecho seminarios conmigo han oído SEGURO . Siempre les hablo, de que independientemente de la técnica que estén aprendiendo ese día el objetivo de todo lo que transmito es el de espiritualizar nuestra vida. ¿Que quiero decir? Que no se trata de hacer un seminario en Registros Akáshicos para después no ser coherente con lo aprendido, o creer que el Yoga es sólo una técnica para estirarse y estar tranquilos una hora  la semana. No, no, por suerte es mucho más profundo y hermoso que eso.

Todas las emociones viven en nosotros, la ira, el miedo, el enojo, el amor, la paz, etc. Cuando nos acercamos a algún maestro o técnica, llegamos buscando algo que sentimos que nos falta. En el caso de las clases de Yoga lo más común es que haya dolores a nivel físico o estrés a nivel mental/emocional y llegamos buscando paz, alivio y tranquilidad. Es como sacarle el barro a una piedra preciosa o pulir un diamante. Realmente esa calma que logramos emergió desde adentro, no vino desde afuera. Lo que está afuera nos hizo de espejo para que podamos conectar, nos mostró una manera de llegar, un camino de vuelta hacia nosotros mismos.


Por ejemplo, la claridad mental que nos da una buena técnica de respiración. Te cuento que llegaste a la clase RESPIRANDO!! Si! Pero de una manera distinta, que hizo que tus emociones se calmaran, que empezaras a tener registro de la cantidad de pensamientos por segundo que cruzan en tu cabeza, con alguien que seguramente ya ha vivenciado la paz que la respiración brinda y al hablar, con su tono de voz, su energía y su templanza, te transmite lo que estabas buscando.

Entonces, sirve ir a otros lugares o con personas que ya han transitado parte del camino que nosotros queremos recorrer. De alguna manera son como los “lugareños” que nos van indicando donde quedan los lugares que deseamos conocer, pero somos nosotros los “turistas” que debemos caminar los senderos, sólo desde nuestra propia vivencia es que generaremos un cambio. Caminos y formas hay miles, a cada uno le sirve una diferente, por eso es tan importante la práctica. Sobre todo para saber, que si la paz está dentro tuyo sólo es cuestión de cultivarla y alimentarla, regándola cada día como una planta que deseamos que crezca llena de vida. Pero tal como la planta, es necesario regarla con regularidad, si no, se seca, con las consecuencias que ello tiene para nuestra vida.

Recorda entonces, que lo que está afuera, también está adentro y viceversa.

Paula Santiago
Directora en Espacio Nuevo Ser.
www.espacionuevoser.com.ar
Fb: Espacio Nuevo Ser

No hay comentarios:

Publicar un comentario