lunes, 20 de marzo de 2017

Cuando ayudo, ¿a quien ayudo?


Cuando damos o ayudamos a otro… ¿porque lo hago? ¿por mi o por el otro?
Hay quienes ayudan y esperan retribución. Cuando no la reciben aparecen comentarios como “¡Ni gracias me dijo!! ¿Podes creer? ¡Con todo lo que yo hice por él!”
Otros que ayudan con un auto engaño diciendo “yo no espero que me lo devuelva, pero al menos podría agradecerme...” O quejándose más adelante con un “yo ayudo a todos y cuando yo necesito algo nadie está”
Hay quienes usan la ayuda que han dado para sentir que el “ayudado” ha quedado en deuda y de alguna manera tener cierto poder sobre el otro. O que el otro me quiera… o que el mundo piense que soy buena persona, porque ayudo.
En todos, pero todos los casos que nombramos antes existe un dar desde el Ego.


Si doy esperando que devuelvan y no ocurre… no es problema del otro. ¿Por qué yo necesito que me reconozcan? 
Si siento que ayudo a todo el mundo y nadie me ayuda a mi…. No es problema del otro.
¿Yo pido ayuda? ¿Dejo que el otro participe cuando me hace falta algo o temo mostrar “debilidad”? ¿Una parte de mi disfruta de lamentarse? (Aunque suene contradictorio, ser víctima tiene sus beneficios, eso va a ser tema de otra nota)
Si doy, doy y doy y siento que vivo “salvando” a los demás… no es problema del otro. ¿Por qué necesito ser salvadora? ¿Por qué anulo la posibilidad que el otro tiene de salvarse a si mismo?

En todos los casos la pregunta es la misma: ¿Porque lo haces? ¿Porque das?
Y la respuesta es: porque vos necesitas hacerlo.


Cuando conecto con mí espiritualidad, con la abundancia, con el Universo/Dios, entiendo que doy al Universo. Que doy amor, ayuda, porque puedo en ese momento, porque soy feliz haciéndolo y cuanto más amor libero al mundo, más amor me rodea y sigo siendo feliz. Pero dejo de esperar que ESA persona a la que ayude, me devuelva la “deuda”. Porque la energía no siempre se mueve de esa manera. Cuando doy sabiendo que lo hago por mí, no espero nada de nadie. Doy al mundo y el mundo devuelve, porque la energía circula. Todo lo que das, vuelve.

Reconozcamos si damos por carencia o por abundancia y vas a ver que los resultados van a ser bien distintos ;)

¿Y vos? ¿¿Porque das??

Paula Santiago. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario