Es común que a los
que están cerca mio, les haga la misma pregunta que yo me hago seguido:
¿SOS FELIZ?
Parecen dos simples palabras, pero que tienen muchísima
fuerza. Las respuestas han sido variadas, algunos no me han respondido, otros se
ríen pensando que es un chiste y otros se enojan pidiendo que los deje
tranquilos. ¡Reconozco que me divierte hacerlo!
Aunque algunos sientan que les arruiné el día. Pero en el fondo siento
que hacernos preguntas es la manera más simple de detener la inercia, de frenar
cinco minutos y ver si lo que estoy haciendo me conduce al lugar donde quiero
llegar. Si el hoy construye mi mañana, es importante ver para donde estoy
caminando.
A los 20 sentía que mi vida no era “mía”, que las cosas pasaban y me sucedían,
que había gente con suerte, con dinero, con contactos y con miles de cosas que
veía que yo no “tenia” y que por eso estaba donde estaba. Como si mi vida la
armara otro, como si todo fuera una mala casualidad donde me toco eso en
suerte. ¿Te ha pasado?
Sin irme a creencias espirituales sobre la reencarnación, esta familia de
origen, el contexto socio-cultural y económico, etc si me han “tocado”. Pero en
ese momento empecé a comprender que lo que yo hiciera con eso era lo
verdaderamente importante. Que yo buscara las posibilidades, que me animara a
conocerme y hacerme las preguntas que para muchos hoy siguen siendo incómodas.
A veces creemos que la felicidad va a llegar “cuando …..” y
en esos puntos suspensivos cada uno completará que cree que le falta para ser
feliz. Un amigo me respondió que cuando acomodara su economía iba a ser feliz,
otro que cuando cambiara el auto, otro cuando pasara una evaluación laboral muy
difícil. Por supuesto después de esos acontecimientos volví a preguntar y la
respuesta ya fue un enojo. Claro que no se enojaban conmigo, si no con que
exponga que están depositando la felicidad en algo material y externo. Entonces
siempre hay una excusa para no poder ser feliz.
Agradezcamos hasta el
más mínimo detalle de vida que nos rodea, agradezcamos el amor, los amigos, la
salud, el sol, el rio, un té calentito en invierno, una pizza con amigos.
Algunos creen que eso es conformismo, pero no. Hablamos de ser agradecidos con
lo que tenemos, para sentirnos felices y plenos mientras vamos por más. No es
lo mismo ahorrar para cambiar el auto enojada con la economía del país, que
hacerlo feliz de que cada mes estoy más cerca de tener un auto con mayores
comodidades para mi familia y para mí.
Si llegaste hasta esta altura de la nota, no me queda otra que hacerte la
pregunta…. SOS FELIZ??! ;)
No importa la respuesta, ¡importa el camino y lo que vos hagas con ella!
Contanos tu experiencia.
Paula Santiago.
Directora y Terapeuta en Espacio Nuevo Ser
En Facebook : Espacio Nuevo Ser
Si en algún momento del camino necesitas compañía, para eso estamos en Espacio
Nuevo Ser.
No hay comentarios:
Publicar un comentario