lunes, 27 de marzo de 2017

Pero si tengo todo lo que quiero!!

Hace unos días, estuve dando un seminario en Bahía Blanca y dentro de todo lo interesante compartido me dejaron el nombre de una película chilena llamada “Sin Filtro”.

Ni bien llegué a casa pude verla y más allá de la historia, me espejó situaciones que cotidianamente vemos en las consultas. Una mujer con una vida aparentemente “normal”, tranquila, pero que sufre ataques de pánico y toma grandes cantidades de medicación psiquiátrica para manejarlo. Ella no logra comprender ni ver que es lo que le genera ese malestar, siente punzadas en el pecho, le falta el aire, toma la pastilla y sigue su día.

Cuando va al psiquiatra, le dice que la única solución es aumentar la medicación. Ella angustiada responde que no sabe porque se siente así “si tiene todo lo que quiere, un trabajo estable, un marido, una casa” y por suerte termina cayendo con un médico chino que la ayuda a liberar la energía de su corazón para empezar a conectar con el sentir y poner las cosas en su lugar.

Lo interesante de esta historia, es que ella en su mente cree que TIENE TODO y debería ser feliz, cuando la felicidad no se trata de tener. Cuando los objetos no hacen a la felicidad, aunque si puedan acompañarla.  Se desconectó por completo de lo que ella sentía, deseaba, de que cosas le molestaban, pasando a someterse con tal de no confrontar con nadie y seguir manteniendo una paz ficticia que la estaba enfermando.
Muchos viven la vida de esta manera, como si el destino ya hubiera barajado y no existiera posibilidad de otra cosa. Como si siguiéramos el camino de lo que se debe hacer y ser, sin preguntarnos si ese camino es para nosotros o preferiríamos hacerlo de otra manera.

Cada uno de nosotros es único y particular, nadie nos conoce y sabe más que nosotros mismos sobre nuestro mundo interno, ni el mejor de los terapeutas. Ir hacia adentro, reflexionar sobre que sueño en esta vida es parte de ir construyendo un camino en dirección a la felicidad verdadera. Quizás creí que armar una familia era la felicidad, pero acá me encuentro con un marido, dos hijos y me siento mal… o creí que ser exitoso profesionalmente era lo importante y ahí estoy, trabajando mil horas sintiéndome solo… o que ganar mucho dinero era lo fundamental y ahora me veo exigido, estresado, sin poder disfrutarlo ni vivir en paz. No hay UNA sola forma, un molde para todos. Es necesario emprender la propia búsqueda.

En la película cuando este personaje descomprime su pecho, comienza a poner límites claros, a hacerse respetar, se da cuenta que no es feliz con su pareja, que no la respeta ni acompaña y así va tomando decisiones, al principio de forma brusca y desbordada, ya que no sabe cómo manejar todo lo que siente “de golpe” pero después de va acomodando.

¿Algo de esto hace eco en tu interior?  Contanos! ;)

Paula Santiago
Directora en Espacio Nuevo Ser
www.espacionuevoser.com.ar

En Espacio Nuevo Ser intentamos brindar herramientas que te permitan verte, sentirte, comprenderte y puedas con ellas encontrar lo que tanto estás buscando.

lunes, 20 de marzo de 2017

Cuando ayudo, ¿a quien ayudo?


Cuando damos o ayudamos a otro… ¿porque lo hago? ¿por mi o por el otro?
Hay quienes ayudan y esperan retribución. Cuando no la reciben aparecen comentarios como “¡Ni gracias me dijo!! ¿Podes creer? ¡Con todo lo que yo hice por él!”
Otros que ayudan con un auto engaño diciendo “yo no espero que me lo devuelva, pero al menos podría agradecerme...” O quejándose más adelante con un “yo ayudo a todos y cuando yo necesito algo nadie está”
Hay quienes usan la ayuda que han dado para sentir que el “ayudado” ha quedado en deuda y de alguna manera tener cierto poder sobre el otro. O que el otro me quiera… o que el mundo piense que soy buena persona, porque ayudo.
En todos, pero todos los casos que nombramos antes existe un dar desde el Ego.


Si doy esperando que devuelvan y no ocurre… no es problema del otro. ¿Por qué yo necesito que me reconozcan? 
Si siento que ayudo a todo el mundo y nadie me ayuda a mi…. No es problema del otro.
¿Yo pido ayuda? ¿Dejo que el otro participe cuando me hace falta algo o temo mostrar “debilidad”? ¿Una parte de mi disfruta de lamentarse? (Aunque suene contradictorio, ser víctima tiene sus beneficios, eso va a ser tema de otra nota)
Si doy, doy y doy y siento que vivo “salvando” a los demás… no es problema del otro. ¿Por qué necesito ser salvadora? ¿Por qué anulo la posibilidad que el otro tiene de salvarse a si mismo?

En todos los casos la pregunta es la misma: ¿Porque lo haces? ¿Porque das?
Y la respuesta es: porque vos necesitas hacerlo.


Cuando conecto con mí espiritualidad, con la abundancia, con el Universo/Dios, entiendo que doy al Universo. Que doy amor, ayuda, porque puedo en ese momento, porque soy feliz haciéndolo y cuanto más amor libero al mundo, más amor me rodea y sigo siendo feliz. Pero dejo de esperar que ESA persona a la que ayude, me devuelva la “deuda”. Porque la energía no siempre se mueve de esa manera. Cuando doy sabiendo que lo hago por mí, no espero nada de nadie. Doy al mundo y el mundo devuelve, porque la energía circula. Todo lo que das, vuelve.

Reconozcamos si damos por carencia o por abundancia y vas a ver que los resultados van a ser bien distintos ;)

¿Y vos? ¿¿Porque das??

Paula Santiago. 

domingo, 12 de marzo de 2017

El sentido común, es el menos común de los sentidos


Hace unos años esa frase se grabó en mí, tantas veces he oído “Ay Paula! ¡Pero si es sentido común!!” en situaciones que a mí no me cerraban o estaba en desacuerdo.  Por eso hoy quiero que juntos reflexionemos sobre lo “común” o “normal”.
Esta palabra viene de la norma, algo que rige, que está vigente. Algo que suele estar clasificado como “bueno”, porque es normal. Algo que pasa seguido y ya no nos llama la atención.

Es necesario diferenciar lo natural de normal. La naturaleza es simple, tiene ciclos, armonía, fluidez, un sentido que podemos observar y comprender. La montaña es, nadie le dice que gorda estás o la juzga porque debiera ser de otra manera. Ella es.


La violencia en la ciudad es normal. ¿Esta bueno? No, pero la naturalizamos. Es decir, la hacemos parte de nuestra vida, como algo que fluye y es. Sin juzgarla. La vemos, pero ahí está.
La ciudad es un ejemplo claro, pero a la vez mucho más complejo de lo que yo quiero plantear. Vamos a nivel micro, a nosotros mismos. ¿Cuantas actitudes hemos naturalizado y no son sanas? ¿Cuantas veces decimos “yo soy así” como si no existiera la remota posibilidad de ser diferente? ¿Cuantas veces soportamos un mal trato en un trabajo? ¿Cuánto naturalizamos el sufrimiento en nuestra vida?  Muchas veces escucho “es lo que hay” y esa es otra frase peligrosa. Si con cabeza agachada digo es lo que hay me someto a la norma y sigo el rebaño. Pero si digo “por ahora, es lo que hay” sabemos que estamos ahí por algo, trabajando para salir y cambiar.

Los invito a no naturalizar y someterse al dolor, al sufrimiento, al padecer. Transformarnos desde adentro, fortaleciéndonos, pudiendo poner límites claros con amorosidad y encontrarnos con personas que naturalizan el amor, la alegría, el bienestar y el vivir con plenitud. Convivimos con lo que naturalizamos, algo que nos rodea a diario, empecemos a crear una realidad más amena para nosotros y para quienes nos rodean. Soy de las que piensan que si cada uno de nosotros cambia su conciencia individual y hace lo mejor que puede consigo mismo, en un momento seremos una gran conciencia colectiva haciendo lo mejor posible entre todos.


Paula Santiago.
Directora y Terapeuta en Espacio Nuevo Ser
En Facebook : Espacio Nuevo Ser
www.espacionuevoser.com.ar

Si en algún momento del camino necesitas compañía, para eso estamos en Espacio Nuevo Ser.








lunes, 6 de marzo de 2017

La oveja negra de la familia.


No se de donde viene esa forma de referirse a los distintos, pero es tan conocida que todos sabrán de que estoy hablando. Una vez una colega me dijo “soy la mosca blanca”, haciendo alusión a lo mismo. Elijan la que más les guste, este artículo es para nosotros (me incluyo! ;) )


Todo muy lindo cuando decimos que cada persona es diferente, única e irrepetible. Crecemos y nos vamos encontrando con pares, socialmente nos vamos agrupando por ideología, religión, política, gustos, etc y sentimos que pertenecemos, que somos aceptados, que compartimos y crecemos con esas personas.

¿Pero que pasa con nuestras familias de origen? Hay mandatos familiares, creencias, formas de hacer “bien” o “mal” las cosas y pareciera que siempre hay uno que viene a romper el molde. Ahí está la famosísima oveja negra diciendo que las fiestas de este año no las pasa en la casa de la nona con todos los tíos y primos, porque prefiere irse con su pareja y su hija a la costa para celebrarlo a orillas del mar. O aquella mosca blanca con padre y hermanos médicos, que “de repente” le pinta estudiar cine. O el que en familia super religiosa se casa con una atea y no bautiza a sus hijos.

En la mayoría de los casos ocurre que para los padres son una sorpresa dolorosa las decisiones de ese hijo “descarriado” y para ese hijo, requiere un gran esfuerzo poder seguir adelante defendiendo su creencia y su sentir, aún siendo rechazado por su familia.

Justamente volviendo al comienzo, cada ser humano es único. Si sigo como un cobayo sin preguntarme si eso es lo que quiero corro el riesgo de ser infeliz. De seguir por inercia un camino que marco otro, una vida que otro dijo que estaba buenísima y que era lo mejor. Las propuestas de los padres son siempre desde su creencia de lo que es mejor para nosotros. Suelen ser con amor, pero aún así, yo soy el único que sabe lo que es mejor para mí mismo. Y si no lo sé, ahí comienza mi búsqueda. Si no, somos simples multiplicadores y sostenedores de sistemas familiares, culturales y sociales. La conciencia hace que me pregunte si esto para mi está bueno o no,  si es lo que yo elijo.

Les deseo que sean libres, que repitan lo menos posible, que sanen y creen sus propias historias, viajes, amores, carreras exóticas o no, pero sobre todo felices.


Paula Santiago.
Directora y Terapeuta en Espacio Nuevo Ser
En Facebook : Espacio Nuevo Ser
www.espacionuevoser.com.ar

Si en algún momento del camino necesitas compañía, para eso estamos en Espacio Nuevo Ser.

domingo, 26 de febrero de 2017

¿Mayor conocimiento es igual que mayor sabiduría?


Hace unos años que existe un movimiento creciente hacia lo terapéutico, hacia la salud y la espiritualidad. Cada vez son más las personas que se dedican a compartir y también los practicantes o buscadores de una vida diferente.

Como parte de esta expansión tenemos la contracara del exceso de información. Parece que nunca alcanza, que siempre tenemos sed de más. Siempre hay un nuevo curso, una nueva terapia revolucionaria y así vamos sorprendiéndonos y dejando que la curiosidad de comer un poquito de cada plato nos lleve.

Está bien cuando uno comienza: buscar, leer, escuchar diferentes versiones y maestros. Pero en un momento del camino, es necesario elegir. Elegir para profundizar, elegir para ir realmente hacia adentro con esa disciplina que elegimos. Si no, es como ir a la facultad y hacer distintos cursos de ingreso pero no terminar ninguna carrera. Nunca seremos Licenciados en CBC de la UBA, no? Bueno, acá tampoco. Y sobre todo, porque la espiritualidad tiene que ver con llevar a nuestra vida lo que vamos aprendiendo. El cambio, la transformación se hacen con tiempo, voluntad y conciencia. Leerme todos los libros de Yoga del mundo, no me hará sabio, en cambio la práctica de la meditación sí. Tan simple y tanto nos cuesta!

Hay situaciones difíciles de nuestra vida donde buscamos más y más porque creemos que “algo” nos falta y en realidad eso que falta no está afuera. Veo seguido personas con recursos, con seminarios ya hechos y sin embargo no utilizan lo que saben. Son reikistas pero ante un dolor no se acuestan a sanarse con sus manos, saben leer registros pero no los abren y piden claridad para resolver lo que les pasa. Buscar, encontrar, aplicar y vivir con eso que aprendimos adentro, con cada libro, cada maestro y cada curso. Hasta sentir que tenemos todo lo que necesitamos, siempre.

Hace unos días alguien me dijo “cuanto más puedas estudiar, mejor”. Nuestro consejo es cuanto más puedas aplicar, mejor ;)

Si buscas con tu mente, serás sólo un gran conocedor de teorías, pero si buscas con un corazón abierto y comprometido vas a transformar tu vida.

Seamos buscadores sinceros.

Paula Santiago.
Directora y Terapeuta en Espacio Nuevo Ser
En Facebook : Espacio Nuevo Ser
www.espacionuevoser.com.ar

Si en algún momento del camino necesitas compañía, para eso estamos en Espacio Nuevo Ser.





lunes, 20 de febrero de 2017

La diferencia entre Tener y Ser.

¿Ser o tener?
                                                                Empecemos a diferenciar cosas que parecen ser lo mismo.

 El Yoga nombra tres planos del ser: cuerpo, mente y emociones. Pero a la vez, menciona que existe un “testigo” u “observador” que vendría a ser esa parte de nosotros que está ahí presente, sin juzgar, percibiendo, mostrándonos las cualidades que tiene esa mente, ese cuerpo y esas emociones. Y que a la vez, si alimento ese observador, soy capaz de tener el control para usar a mi favor esos tres planos. También me da la posibilidad de percibir el mundo de otra manera, reconocer que existe un alma y que no sólo soy un humano que vino a trabajar, tener hijos y realizarse materialmente. 

 Acá entramos en aprender a diferenciar entre el Ser y el Tener. Entre reconocernos con el Alma en vez de con el Ego. Una cosa es tener el título de profesora de Yoga y otra es ser yogui.
¿Cuál es la diferencia? Cualquiera que curse una carrera, estudie y apruebe sus exámenes puede tener un título, colgarlo en la pared y enorgullecerse de él. Ahora, ¿Qué nos hace SER yoguis? Haber incorporado a nuestra rutina la forma de vida que propone el Yoga. La diferencia entre ser y tener es la coherencia. Es transmitir desde lo que somos, no desde lo que decimos. Es hacer porque lo sentimos, no por status social o por dinero. Porque cuando conectas con la verdad del alma comprendes que la abundancia es algo natural para todos los seres, por tanto siempre que hagas lo que ella te guía, nada va a faltar en tu camino.

Cuando conecto con el Ser, logro fluidez a mi alrededor, armonía, la vida se acomoda a cada paso sin apuro, porque al ser uno con el universo/cosmos/Dios todas las respuestas están dentro mío, no hay sensación de necesidad, ni temor, ni duda, la comprensión conduce nuestra vida con fe y confianza.

Cuando dicen que el Yoga es para relajar el cuerpo y la mente, es cierto. Pero eso no es más que lo que percibimos en una primer clase, a medida que pasa el tiempo de práctica nos damos cuenta que nos lleva a ver lo que realmente somos y encontrarnos con nuestra propia verdad.

Y vos… ¿seguís al deber ser buscando tener cada vez más?
¿O ya conectaste con el Ser divino que habita en vos?


Paula Santiago.
Directora en Espacio Nuevo Ser.
www.espacionuevoser.com.ar

Si en alguna parte del camino necesitas compañia, para eso estamos en Espacio Nuevo Ser.

domingo, 12 de febrero de 2017

¿Donde guardas tus emociones?


¿Has escuchado alguna vez que el cuerpo “habla”? Seguramente si, hoy queremos ir un poco más allá con esta frase.

Mientras seguís leyendo, por favor, pensá cuales son las emociones o sensaciones que más regularmente aparecen en tu vida. Cuando ya las tengas, te hago esta pregunta: 

¿Dónde van las emociones? 

Cuando uno dice, me enojé pero ya se me pasó. ¿Dónde quedó ese enojo? ¿Lo mandé al fondo y lo perdí de vista entre mil otras cosas o realmente lo dejé?

Según el tipo de personalidad, tenemos más tendencia a enojarnos, frustrarnos, entristecernos,
sentirnos culpables, etc. Es como un hábito, viene una situación a mi vida y reacciono sintiéndome así. Pero más allá de eso, volvamos a la pregunta con este ejemplo: me enojé con mi jefe por una injustica. No puedo mandarlo al cuerno porque pierdo mi trabajo, entonces respiro hondo y sigo ahí, diciéndome “ya fue Paula, necesitas el trabajo” y cada día que pasa, me sigo diciendo lo mismo. Hasta que un día, todo lo que no pude decir, toda esa rabia contenida explota con un dolor tremendo de estómago, con un hígado que dice basta y vómitos (ya que el cuerpo de alguna manera necesita desintoxicarse de la indigestión de emociones que se dió). Entonces el “ya fue” que me decía en realidad era una forma de seguir perpetuando algo que me estaba haciendo daño.


No quiero adentrarme en la lectura de lo que el cuerpo nos “dice”, de eso ya hay mucha información, si no hacer hincapié en que podemos ir soltando y descargando antes de explotar.

Las emociones son energía, la energía se puede liberar. Si realmente no puedo decirle a mi jefe lo que pienso,  puedo hacer ejercicios de descarga y sacarme de encima ese peso. Puedo poner un almohadón adelante en una silla, imaginar que es mi jefe sentado y decirle todo lo que siento. Puedo hacer respiraciones exhalando por la boca, liberando ese canal, para no queden ahí las palabras. Estas son algunas ideas, pero el punto es el mismo. Lo que queda en el cuerpo, queda, no pasa y un día explota. Yo puedo liberar, descargar, de la manera en que lo sienta, en que sienta que me sirve y seguir caminando más liviana. No necesariamente hace falta hacerlo de frente con quien tuve el problema, quizás porque es mi jefe, quizás porque es un ser querido que ya partió, en todos los casos existe la posibilidad de sanar, resolver, soltar. Porque eso está en nosotros, asique podemos hacer el ejercicio con nosotros mismos.

La energía se mueve, viaja y te aseguro que si te liberás, afuera habrá cambios también. Como es adentro es afuera, como es afuera es adentro, acordate.

Probanos y nos contas ;)

Paula Santiago.
Directora y Terapeuta en Espacio Nuevo Ser
En Facebook : Espacio Nuevo Ser
www.espacionuevoser.com.ar

Si en alguna parte del camino necesitas compañía, nos encontramos en Espacio Nuevo Ser.


domingo, 5 de febrero de 2017

¿Buscar soluciones afuera o adentro?


Hace unas semanas, a través de una publicidad que hicimos, apareció el comentario de una señora enojada. Nosotros difundíamos un curso de Registros Akáshicos y mencionábamos que entre los beneficios de la herramienta está el de una mayor conexión con lo divino. Ella envió un mensaje diciendo que ya estaba conectada con Dios y sus maestros, que no hacia falta ningún curso. 
Nuestra respuesta fue para mostrarle que no pensamos distinto.

Le di la razón ya que la verdad la tiene cada uno en su interior y en su comunión con Dios/Universo/Fuente. Le expliqué que si bien todos tenemos esa conexión innata como seres humanos, por diferentes cuestiones en nuestra historia y educación la vamos perdiendo, nos conectamos con el Ego, con la Mente, con el mundo material y nos desconectamos de la esencia, de lo que vinimos a hacer, a aprender y a aportar a este mundo.


Esa desconexión tiene un costo alto, ya que perdemos nuestra identidad real y comenzamos a identificarnos sólo con el mundo material, con el cuerpo, con si estoy flaca o gorda, con si tengo las uñas desprolijas y para más de uno un corte de pelo que no me favorece pareciera ser cosa de vida o muerte. Claro que no todos somos así, pero seguramente lees esto y te acordas de algún amigo/amiga que si lo es. O que corren detrás de más dinero, mejor puesto de trabajo, a ver quien tiene el último mega Iphone, el super 0 km, etc. Somos seres humanos viviendo en la tierra, no están “mal” las comodidades, los gustos, la belleza estética el problema es cuando eso es lo más importante y descuidamos todo lo demás.
Hacemos sin sentir, accionamos sin conciencia… y en un momento nos sentimos vacíos, o angustiados, o infelices, o llenos de odio, frustrados, etc. Ahí comienza nuestra búsqueda, después de años de identificarnos con el mundo material, con perseguir cosas efímeras, nos damos cuenta de que no sabemos que queremos. De que no somos felices, de que “creía que cuando tuviera (….completar lo que deseaban…..) iba a ser feliz, a sentirme completo”. Llegan a su meta y rápidamente vuelven a necesitar otra, y asi.

Para eso sirven estos recursos terapéuticos, para cuando uno necesita retomar su conexión, sanar la historia, cambiar formas de pensar y de hacer las cosas, etc. Para cuando uno desea dejar de vivir de esa manera y vivir de otra, en la que pueda sentirme pleno, en paz.

Lo que compartimos en Nuevo Ser, son recursos que cuando nosotros hicimos nuestras crisis nos ayudaron a armonizarnos, a comprender, a soltar, salir y cambiar para hoy estar acá.
Por eso es un placer compartirlos y un honor que las personas nos dejen acompañarlas.

A esta mujer le agradecí, por darme la posibilidad de reflexionar y recordar porque hago esto que hago. Le dije que me alegraba si ella se sentía conectada y guiada por Dios, pero que no todo el mundo se siente así. Y para quien necesite una ayuda, estamos. Así como cuando yo sentí que el mundo se me venia abajo y que mi vida era un caos de infelicidad estuvieron quienes me sostuvieron, acompañaron y me mostraron otras realidades. 

Yo conocía una sola, pero habia miles de maneras de vivir.

Que tengan una hermosa semana. 

Paula Santiago
Directora en Espacio Nuevo Ser
www.espacionuevoser.com.ar

lunes, 30 de enero de 2017

Vocación vs Deber Ser

Hace unos días, estando en el rio, no pude evitar escuchar la conversacion que tenia una pareja de padres con su hija de unos 20 años. La madre insistia con que hiciera determinada carrera “porque era fácil y corta”, con la justificación tambien de que en 4 ò 5 años ya estaria recibida y trabajando con su tio que se dedicaba a lo mismo y podia hacerla entrar.
(si,  todo esto escuche jeje hay gente que habla muy fuerte en el silencio de las sierras!)

Lo primero que sentí fueron ganas de meterme jaja cosa que no hice. Lo segundo, saqué tema para el Blog ;) Siempre transformando. 
De esta experiencia extraia dos cosas, por un lado la imposición de estudiar algo que quizas no tiene nada que ver con lo que queres hacer pero alguien (en este caso su madre) insiste con que es lo mejor y a uno eso le pesa.  Por el otro, la creencia de que si estudio “x” carrera tendré trabajo y seré exitoso.

El éxito no deviene de la carrera que estudies, si no de lo que vos hagas con eso. La diferencia está adentro tuyo, dependiendo de hasta donde te animes a hacer, crecer y superarte.
Habrá cantidad de individuos  recibidos en el rubro de informática pero Steve Jobs es uno sólo…conozco cantidad de personas que viven de carreras u oficios que no te imaginas cuando estás buscando tu carrera al terminar la secundaria.  Incluso ni ellos mismos sabian que existia hasta que en un momento alguién les hizo una propuesta y sin saberlo comenzaron una carrera exitosa. La diferencia siempre está en la actitud y en la energía  que le pongas a eso que haces.

Encontrar nuestras capacidades, nuestras pasiones y saber como expandirlas es un trabajo que sale desde adentro. No importa la carrera, no importa si estudiaste o no. El estudio es una herramienta que apoya a esa pasión, a ese espiritu emprendedor, pero sin amor a lo que haces, el titulo queda sin vida colgado en la pared. 

Conectá con lo que deseas compartir al mundo, transforma esa pasión en tu sustento.

"Allí donde se cruzan tus talentos y las necesidades del mundo, está tu vocación"
Aristóteles.


¿Ya la encontraste o estás en la búsqueda?

Contanos!

Paula Santiago
Directora y Terapeuta en Espacio Nuevo Ser
www.espacionuevoser.com.ar

sábado, 21 de enero de 2017

Esos momentos "Titanic" que te hunden!

"Oportuncrisis" decía Homero Simpsons. No es un gran filósofo contemporáneo, pero su palabra me viene como anillo al dedo para el post de esta semana.

Actualmente, cuando vivimos una situación fuerte que nos desborda, nos desploma y creemos no tener salida, entramos en “crisis” y en el mejor de los casos buscamos ayuda afuera. La mayoria de nosotros, se acercó a lo terapéutico luego de algo que nos movilizó mucho o al menos, que nos llevó a hacernos nuevas preguntas y planteos, ayudándonos a romper con viejas estructuras y paradigmas.

La crisis es un excelente momento para crecer, uno está abierto a lo que sea con tal de estar mejor, prueba, busca y va encontrando lo que siente que le sirve, lo que lo ayuda y alivia a salir de esa situación. Pero, ¿qué pasa cuando sólo nos revisamos o buscamos ayuda en las crisis? Supónganse que estoy con grandes ataques de pánico y sólo tomo mis flores de Bach cuando desbordo. Me van a calmar, seguro, pero si luego las dejo, también es seguro que la ansiedad vuelva. ¿Por qué? Porque logré calmar el síntoma en el momento de explosión pero no me dí el tiempo para aprender y comprender que hace que se detone la crisis. 

La crisis es una explosión hacia afuera de algo que veníamos haciendo sin darnos cuenta y “de golpe” salió a la luz. Pero nada es de un día para el otro, por eso es TAN importante para cambiar nuestra vida la revisión y el trabajo con nosotros mismos en tiempos de calma. Ahí es donde puedo reflexionar, aprender, revisar, sanar, soltar y cambiar actitudes y pensamientos, que me han llevado a la crisis anterior. Date el tiempo y la oportunidad de sanarte, para que la estabilidad reine en tu vida y que ante la próxima “crisis” tengas recursos para sobrellevarla y no te derrumbes. Como le dije a una alumna hace poco “aprender a nadar en medio del Titanic hundiéndose no es posible. Si aprendemos a nadar antes de subirnos al barco y luego se hunde,  tendremos recursos para sobrevivir”



Y vos, ¿has tenido un momento “Titanic”? ¿Cuánto has crecido desde entonces?
Contanos tu experiencia!


Paula Santiago.
Directora y Terapeuta en Espacio Nuevo Ser
En Facebook : Espacio Nuevo Ser
www.espacionuevoser.com.ar


Si en algún momento del camino necesitas compañía, para eso estamos en Espacio Nuevo Ser.

lunes, 16 de enero de 2017

Ser, decir y hacer. ¿Quien es Coherente?


La vida es una gran escuela, con observar situaciones cotidianas tenemos miles de aprendizajes por realizar. Esta semana, quería compartir con ustedes algo sobre la disociación entre el pensar, el hacer y el decir. (Seguro con esto, ya recordaron personajes de sus vidas que podrían poner de ejemplo!)

Que confusión sentimos cuando alguien nos dice una cosa y luego hace otra, ¿no? A  veces, quedamos perdidos y “enganchados” en eso que escuchamos, ELEGIMOS creer y confiar para luego ver como con el tiempo las situaciones se tornan inesperados o sorprendentes…. En ese instante, me siento estafado y victima de ese otro que mintió.
Pero … ¿ME mintió? ¿Me lo hizo a mí?

¿Que pasa con el momento donde yo ELIJO creer su “verdad”? Donde el otro justo puso en palabras ese anhelo y quise creer que estaba llegando el momento y la persona con quien realizarlo.

Ese otro, puede que esté ciertamente dividido en dos, donde el hacer y el decir no van de la mano. Inclusive puede que hasta tenga el mismo deseo que nosotros, pero su historia personal no le permite concretarlo.
¿Y nosotros? Muchas veces elegimos creer porque el otro ofrece eso que soñamos, pero nuestra intuición pide a gritos que nos detengamos que “algo raro hay”. Es real que quizás ni la vimos venir… pero cuando se despierta el observador interior, somos capaces de captar que algo hace interferencia y que eso no es lo que parece.


Nuestras acciones hablan de la manera de vincularnos con el mundo, de nuestro carácter, de nuestros pensamientos y de cómo percibimos la vida.  He visto este ejemplo muy claro en relaciones de pareja (o intento de) donde uno de ellos hace promesas, habla sobre formar una familia, pero vemos que está lleno de miedos, que coquetea con otras o que de repente desaparece dos semanas y luego vuelve hablando de amor.  Sus acciones están dando una información que debemos tener en cuenta. Por más que nos ofrezca amor eterno...tenemos que soltar la ilusión para darnos cuenta, de que el sueño es posible, pero con otra persona.

Vuelvo al punto de siempre. Que el autoconocimiento y la intuición nos salva de engañarnos y “dejarnos” engañar.  Eso no significa ser desconfiados o cerrarse a soñar. Para nada! Los sueños se concretan con trabajo personal, con los pies en la tierra , la conciencia en el presente y la confianza en el universo.

Sé coherente y vas a encontrar lo mismo afuera ;)


“Las acciones son más sinceras que las palabras”
Amé esa frase desde el momento que la lei en la facultad. Que opinás?



Paula Santiago
Directora en Espacio Nuevo Ser

En Facebook: Espacio Nuevo Ser
www.espacionuevoser.com.ar

lunes, 9 de enero de 2017

¿Donde está la paz?

Espiritualizando la vida.

Esta es una palabra que quienes han hecho seminarios conmigo han oído SEGURO . Siempre les hablo, de que independientemente de la técnica que estén aprendiendo ese día el objetivo de todo lo que transmito es el de espiritualizar nuestra vida. ¿Que quiero decir? Que no se trata de hacer un seminario en Registros Akáshicos para después no ser coherente con lo aprendido, o creer que el Yoga es sólo una técnica para estirarse y estar tranquilos una hora  la semana. No, no, por suerte es mucho más profundo y hermoso que eso.

Todas las emociones viven en nosotros, la ira, el miedo, el enojo, el amor, la paz, etc. Cuando nos acercamos a algún maestro o técnica, llegamos buscando algo que sentimos que nos falta. En el caso de las clases de Yoga lo más común es que haya dolores a nivel físico o estrés a nivel mental/emocional y llegamos buscando paz, alivio y tranquilidad. Es como sacarle el barro a una piedra preciosa o pulir un diamante. Realmente esa calma que logramos emergió desde adentro, no vino desde afuera. Lo que está afuera nos hizo de espejo para que podamos conectar, nos mostró una manera de llegar, un camino de vuelta hacia nosotros mismos.


Por ejemplo, la claridad mental que nos da una buena técnica de respiración. Te cuento que llegaste a la clase RESPIRANDO!! Si! Pero de una manera distinta, que hizo que tus emociones se calmaran, que empezaras a tener registro de la cantidad de pensamientos por segundo que cruzan en tu cabeza, con alguien que seguramente ya ha vivenciado la paz que la respiración brinda y al hablar, con su tono de voz, su energía y su templanza, te transmite lo que estabas buscando.

Entonces, sirve ir a otros lugares o con personas que ya han transitado parte del camino que nosotros queremos recorrer. De alguna manera son como los “lugareños” que nos van indicando donde quedan los lugares que deseamos conocer, pero somos nosotros los “turistas” que debemos caminar los senderos, sólo desde nuestra propia vivencia es que generaremos un cambio. Caminos y formas hay miles, a cada uno le sirve una diferente, por eso es tan importante la práctica. Sobre todo para saber, que si la paz está dentro tuyo sólo es cuestión de cultivarla y alimentarla, regándola cada día como una planta que deseamos que crezca llena de vida. Pero tal como la planta, es necesario regarla con regularidad, si no, se seca, con las consecuencias que ello tiene para nuestra vida.

Recorda entonces, que lo que está afuera, también está adentro y viceversa.

Paula Santiago
Directora en Espacio Nuevo Ser.
www.espacionuevoser.com.ar
Fb: Espacio Nuevo Ser

lunes, 2 de enero de 2017

Avatares del año nuevo

Esta última semana, no sabía si reir, llorar o darme de baja en Facebook, por la sobredosis que me di de comentarios alusivos al fin de año. ¿Les pasó?
Aplaudo la infinita cantidad de buenos deseos, de esperanza y de amor hacia los demás. 
Realmente muchos tienen la sensación de un “volver a empezar”, la ilusión de que las cosas pueden cambiar, de que este nuevo comienzo puede ser diferente.

Pero hablando más enserio, ¿Qué es lo que realmente esperamos que cambie? ¿El mundo?¿El Presidente?¿Mi marido? :P Insisto que para que mi vida cambie, debo cambiar yo, no el año, ni el vecino, ni mi madre, ni nadie más que esté ahí afuera. Cada uno de nosotros actuamos, pensamos y hacemos las cosas de determinada manera, que genera un efecto en el mundo exterior.  Entonces todo tiene una causa y un efecto, aunque no seamos conscientes de ello.

Nuestro consejo es que ESTES PRESENTE todo el año a cada momento,  que puedas sentir y estar aún en esos momentos donde las cosas no están saliendo como esperabas y empezar a pensar otras alternativas. Sin juicio, sólo observando para aprender. Es necesario mirarnos, darnos cuenta de lo que generamos de manera inconsciente y luego nos genera dolor. Es la manera de poder liberarnos del malestar que sin querer nos estamos haciendo a nosotros mismos.
Por ejemplo: mi pareja me maltrata. La pregunta seria, ¿como te tratas vos a vos mismo?¿Podés mirarte al espejo y decirte cosas bonitas? ¿Que sos una hermosa persona?
¿ Que te mereces todo lo bello que el universo puede darte?
Otro ejemplo puede ser: No me banco a mi mamá (y cantidad de adjetivos calificativos que quieras agregar de lo que ella es) fijate, que nos solemos parecer a quienes nos han criado, repitiendo la misma actitud o a veces haciéndonos eso a nosotros mismos.  Ejemplo de esto: Mi madre solía ocultar y mentir, ya que le resultaba muy difícil explicar las cosas como eran. De grande elijo no mentir porque sé el dolor que genera el no saber, entonces soy sincera con los otros...pero ¿conmigo misma? ¿Miro para el costado cuando algo me cuesta? ¿Me hago la sota y sigo porque me da miedo afrontarlo? Marquemos a fuego algo: todo, absolutamente todo lo que vivimos es para aprender, por más difícil que nos resulte, la vida va poniendo “obstáculos” a superar, crecer y seguir.


Date la oportunidad de estar bien, de ser feliz, de cambiar para vivir cada vez más plenamente.

Entonces, nuestro consejo para este año es aceptar lo que somos e ir abandonando las conductas que nos llevan a lugares donde ya no queremos ir. Ah! Y no hace falta esperar a que llegue diciembre 2017 para hacer nuestro balance y darnos cuenta de que hubo cosas que no estuvieron buenas… sentir y evaluar en tiempo presente, para poder hacer el corte y cuando llegue diciembre estés agradecido del cambio.

Feliz año con conciencia!! Todas las emociones viven dentro nuestro, ¿Cúal querés cultivar este 2017?

Paula Santiago.
Directora y Terapeuta en Espacio Nuevo Ser
En Facebook : Espacio Nuevo Ser
www.espacionuevoser.com.ar

Si en algún momento del camino necesitas compañía, para eso estamos en Espacio Nuevo Ser.